20/1/14

Desde mi diván: El estigma del 'GORDO'

Ok, este es el momento donde veo que mi blog esta yendo cada vez más lejos, porque si me estoy atreviendo a escribir este post, con un tema tan personal para mí, entonces en verdad me estoy comprometiendo con este espacio y con ustedes, mis lectores.

Hace mucho no escribía sobre un tema delicado de mi vida, digamos que no me permitía aceptar que para curarme en este aspecto, era necesario escribir (y hablar) sobre esto. Pero me he dado cuenta que no soy sólo yo (seguramente) la única que ha tenido que vivir con "estigmas" en la vida, y no seré la última que tenga que lidiar con ellos DÍA A DÍA.

Primero, definamos estigma. Según la RAE, un estigma es:
Siguiendo la línea, entonces yo tengo un estigma. Tangible e intangible. Las marcas de mi cuerpo y la fama que sigo llevando, el estigma de mis problemas alimenticios, el estigma del 'GORDO'.

Les voy a contar un historia, mi historia:
Desde que tengo memoria mi vida ha sido como una montaña rusa en lo que a mi peso se refiere, y aunque siempre se me consideró "rellenita" (la forma coqueta de decir gorda), nunca me fue un impedimento para ser feliz y normal. Siempre tuve buenos amigos, con muy buenas notas  en mis estudios (aunque no la más dedicada), a mis ex-parejas no parecía molestarles que yo fuera así, tenía buen estado físico y siempre amé el baile y algunos deportes. Mi salud jamás se vio afectada en ningún aspecto.

Pero entonces si yo era feliz así ¿por qué el mundo no? ¿por qué adelgazar se convertía en una conversación constante entre mis padres y yo? ¿por qué todas las charlas con mis tíos y tías por parte de ambas familias, siempre variaban entre calorías y dietas que podrían funcionarme? ¿por qué mis padres estaban dispuestos a gastar (y los gastaron) millones de pesos por tratamientos para bajar de peso? ¿por qué?
Entonces por todos ellos que estaban preocupados por mi, decidí darles gusto y bajar de peso. Desde los 11 años hasta mis 21 tuve una lucha contra mi peso donde bajaba y subía, donde mi salud se vio afectada, donde los años pasaban entre felicitaciones por adelgazar y reproches por volver a mi estado anterior, mis años entre miradas de los demás y no las mías.

En el último tratamiento que hice en mi vida (cómo a los 20), las cosas se pusieron más drásticas. No podía hacer ejercicio porque la ingesta de calorías era mínima, dormía mucho y cada vez que comía frutas me dolía el estómago, mi cabello se comenzó a caer mucho y adquirí mi precioso color pálido que aún conservo.
Efectivamente bajé mucho de peso con ese tratamiento (era alarmante la cantidad), pero adquirí una preciosa anemia de la cual aún me tengo que cuidar. ¡Ah! también descubrí que tengo cierta reacción a las frutas muy acuosas, no todo podía ser malo eh!

Ahí decidí que no iba a dejar que nadie me presionara nuevamente para bajar de peso e iba a hacer lo que se me viniera en gana. Y así lo hice, y francamente creo que era lo que necesitaba.
A las malas, pero entendí que no iba a servir si lo hacía por alguien más. El día que yo sola tomara, cual fuera la decisión, seguramente ese día sí funcionaría.

Así hasta enero del año pasado. El 1 de enero del 2013, me levanté a desayunar y como si fuera algo que dijera todos los días, le comuniqué a mi familia que iba a bajar de peso, y así lo hice; sola, sin ningún costoso tratamiento, sin la ayuda de ningún doctor y sin la presión de nadie; sólo porque a mi se me pegó la gana de bajar, porque si soy sincera, no logro recordar que me hizo tomar la decisión. Ahora soy una chica completamente diferente a como era antes; en cantidad soy 1K (una Kyoko) menos, mi estado físico es el mejor que he tenido en toda mi vida.

Y se supone que la historia debía terminar ahí, pero no. Ahora TODO el mundo  de lo único que habla es sobre mi gran cambio, sobre lo bonita que me veo, sobre las oportunidades que ahora me van a llover, sobre lo sana que estoy ahora, sobre mi brillante futuro. Y eso duele, y mucho. Porque ¿acaso una persona gorda no puede ser bonita, tener muchas oportunidades, ser sana y feliz? ¿o sea que antes yo era concebida como una gorda, fea, infeliz y sin futuro?
Yo sé que no es así, pero cuando han llenado tu mente de inseguridades por años, es muy difícil que esos pensamientos no pasen por tu cabeza de vez en cuando.

Ahora TODO el mundo está feliz conmigo, ya dejé de ser la vergüenza de la familia. Pero ahora la del problema soy yo, este ser que tuvo un cambio tan drástico que su mente y su cuerpo van por partes diferentes. Este yo que esta lleno de miedo por volver a subir de peso, que cuenta cada caloría que se come, que hace ejercicio hasta que le duelan las rodillas, que toma varios litros de agua al día y que lo único que piensa cuando ve a los demás comiendo un trozo de pizza (mi comida favorita en todo el mundo), es que ojalá pudiera darle un mordisco sin imaginarse como una cerda. En mi casa el tema no es otro, porque ahora mis padres y mi hermano se antojaron y quieren bajar de peso también; y afuera el tema es igual porque mis amigas (que tiene más grasa un apio que ellas) dicen que están gordas y que quieren mi ayuda para rebajar.
Tengo la atención de todos encima, pero ahora porque estoy flaca (que incluso algunos me decían que no bajara más). Antes mi madre me reprendía por no comer cosas dietéticas, ahora me vigila y se angustia porque lloré cuando caí en la tentación de comerme un pedazo de pan, o me regaña cuando preferí no cenar a comer algo que yo considere que pueda "intoxicar" mi cuerpo. Ahora tengo un peso completamente normal para mi edad y mi estatura, pero mi subconsciente quiere más, y eso me produce angustia, depresión y ansiedad.

Y no me malinterpreten, realmente esta no es una entrada para quejarme (ni buscar comentarios del tipo "eres hermosa, tu puedes, no les pongas atención, etc"), es más bien mi forma de compartirles algo de mi. ¿Ha sido duro', sí, ¿me arrepiento? no, esa fue mi decisión, aunque nunca pensé que iba a ser tan duro y tedioso.
Pensé que iba a ser algo como una ecuación: Kyoko - Mil kilos = felicidad. Craso error. Ahora tengo 'Ortorexia', que para decirlo en palabras simples, es una obsesión enfermiza por comer únicamente comida saludable. Problema que me ha causado discusiones, tensiones e incluso me ha aislado un poco.

Siempre pensé que al adelgazar, el estigma se iría, se evaporaría. Otro error. Ahora ya no soy Kyoko, la chica que se graduó como actriz, ahora es la chica que era gorda y se graduó como actriz. Dejé de ser la chica que estudia lenguas para ser la chica que era gorda y estudia lenguas. Antes era la chica que sabe hacer de todo, ahora soy la chica que era gorda y que aún sabe hacer de todo. Ya no soy la amiga loca, el payaso de la clase y la hija problemática, ahora soy la ex gorda amiga loca, payaso de la clase e hija problemática.

¿Cuál es el siguiente paso? reconciliarme, conmigo, con ellos y con el mundo.
Pero no me puedo dejar de preguntar ¿cómo carajo quitarme este estigma? ¿cómo quitarme la mala fama de la "rellenita" que era "infeliz" y se superó? porque no hay nada más alejado de la realidad. Porque de nada me sirve que yo tenga ganas de reconciliarme con el mundo, si el mundo no está dispuesto a reconciliarse conmigo. Y en esas sigo pensando y viviendo cada día para quitarme el estigma del 'GORDO' de encima, para que no me defina.
Ahora lo único que pido es que ustedes no me consideren como Kyoko, la administradora de Sabious Words que era gorda y ya se supone que no lo es.

Un beso y gracias por leer :)

11 comentarios:

  1. Para serte sincera yo he pasado por un caso similar... Durante la adolescencia también era de las "rellenitas" y es cierto que, tras perder unos quilos (aunque lo mío fue por ir creciendo, no hice ningún tipo de dieta ni nada especial) había personas que, años después, me recordaban así como dices "Luka, la gorda, que ahora ya no lo es" y, sinceramente, lo que tienes que hacer es pasar completamente de esos comentarios... La gente que te quiere y con la que realmente te relacionas no te conoce por ese "nombre" y, el resto del mundo, que te conozca como quiera! Lo importante es que tú estés contenta contigo misma, con más o menos quilos, eso lo decides tú.

    En cuento la opinión de esas personas no te importe, ya verás como te olvidas de todo eso y comienzas a disfrutar =)

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  2. Tu nos compartiste algo de tu historia y tal vez quiera compartir la mia que es similar pero a la vez diferente.
    Durante toda infancia había sido una niña muy aplicada pero juzgada por todos porque era una "flacucha" o un "palillo" y todas esas palabras crean, como tu dices, estigmas y más aun en esas edades en la que uno no es nadie y se esta encontrando a sí mismo. Cuando cumplí los catorce ya no quería ser más así y me propuse comer bien o más bien engordar, yo quería ser curvilínea como mis amigas que no eran unas "tablas de surf" entonces ahí empezó mi problema.
    Estaba obsesionada por subir de peso, tomaba proteínas y hacia de todo para ganar masa muscular, aunque mi familia no me presionaba yo escuchaba comentarios o palabras que simplemente no me ayudaban en nada.
    Todos creen que el problema de las mujeres es querer bajar de peso, pero hay alguna que como yo sufrimos todo lo contrario.
    Después de un tiempo subí de peso, pero no como yo lo quería fue más y ahora con 17 años estoy en un sube y baja donde no encuentro mi nivel adecuado y lloro cada vez que voy a comprar ropa y aunque el resto, aparentemente, diga que estoy bien… Pues yo no lo siento así.
    Espero también superar mi problema y si lo logro algún día aceptan como soy sin tener que ponerle cuidado a los comentarios de los demás.

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  3. Voy a empezar por lo que se supone que hay que decir... tienes que aceptarte, da igual... bah.
    A ver, eso es todo cierto, pero también que vivimos en un mundo que nos empuja muchas veces antes de estar listos a tomar decisiones precipitadas y que tenemos que aceptarnos antes y aceptar el esfuerzo que vamos a llevar a cabo. Que la gordita quieres bajar, la delgadita tener más pecho, la rubia ser morena y la del pelo liso tener volumen.
    Sinceramente... a veces pienso que es agotador. Quizás de las mejores cosas de este mundo digital es que importamos por nuestro tipo de letra ;-)
    Besos

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  4. La verdad es que este tema me toca muy de cerca porque yo hasta ahora sigo luchando con mi peso, creo que mucha gente no entiende lo que es mirarse al espejo con cualquier tipo de ropa y sentir asco, porque nunca te ves lo suficientemente bien. Pensar que a lo mejor tu novio cortó contigo por que subiste de peso o que nadie quiere contigo por que estás "gordita". A mí hasta ahora me sorprende la forma como mis conocidas, flaquísimas hablan de su cuerpo cuando en realidad no tienen problemas reales, siempre pueden ponerse la ropa que les gusta y comer lo que quieran, pero a pesar de todo se dicen gordas, eso es lo más horrible con lo que tengo que lidiar, bueno al fin y al cabo todos tenemos nuestros propios problemas.

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  5. Te aplaudo por compartir esto en tu blog, creeme que para mi seguirás siendo la Kyoko administradora de Sabious Words, quien al parecer es una prima perdida de mi familia... mi forma de verte no ha cambiado ;)
    Tal vez compartir esto te permita ver que hay otras personas que se pueden identificar contigo, como lo he visto en los comentarios de arriba. Puede que no vivan exactamente la misma situación, pero creo que muchos pueden identificarse al sufrir problemas de peso.
    Me choca estos estigmas, yo tengo el mio propio, no relacionado al peso, pero es algo que aún ahora me persigue, y quienes me lo hacen saber más frecuentemente es mi propia familia. A pesar de que haya progresado en ello, y que yo misma sienta un cambio, ellos parecen no olvidarlo. Creen que sigo siendo la misma de antes y no me dan una oportunidad. Esas marcas las llevas contigo siempre, sobretodo por las personas que te han conocido toda la vida... lo importante es aprender a vivir con ellas y saber que has llegado más lejos que antes, que te sientes mejor ahora que antes y que aunque otros no lo ven, tu sí, lo que es primordial.
    Besos!

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  6. mujer eres valiente
    en decir lo que escribiste yo también he estado en ese estigma, la diferencia es que yo soy hija de una dietista nutricionista, la cosa por aquí esta pero y mi padre me decía que estaba gorda todo el tiempo, hasta que llego un día y me enloquecí y no es un eufemismo, fue literal, estuve en tratamiento psiquiátrico y aun lo estoy solo que ando en el proceso de que me quiero como soy, y el resto me vale madres, pueden decir lo que e les de la gana

    espero que sigas tu lucha ya no de perder peso sino de saber como balancear las cosas
    besos

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  7. Ay linda has dado en el clavo.
    Mi caso es un poco parecido. De niña era un palito, no comia mucho y estaba flaquita siempre. me decian "flaca" y todo.

    Pero no te imaginas lo horrible que fue llegar a la adolescencia y empezar a engordar, sobre todo con la familia que me toco a mi. A partir de los 17 años subi mucho de peso y me empezaron a llover las criticas de que "deje de ser flaca" a ser "la gorda". No te imaginas como eso ha hecho daño a mi autoestima, y la gente no se da cuenta cuando dice esas cosas.

    Desde hace varios años vengo luchando con el peso, culpa de eso es que mi piel está dañada por las estrías. Es horrible porque mi madre me presiona para que baje.

    Actualmente sigo lidiando con eso, tengo mucho sobrepeso y es muy dificil para mi lidiar con eso :(

    Asi que nena, no eres la única :)

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  8. Antes por todo gracias por contar tu historia y tenernos esa confianza n.n
    Y si es horrible tener presente a cada rato el tema de subir de peso, de me saltare una comida para no engordar, etc
    Creo que hay que encontrar un equilibro en la alimentación y que estes agusto con ella, sacarte ideas locas de la cabeza y a quien le guste porque primero estas tu y después lo que piensen ellos.
    Animo n.n
    Besos!

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  9. Más que nada te comento porque yo soy una de esas "rellenitas". O gorda, que no es un insulto. Solía tener la misma discusión con mis padres, pero después pasó 'algo' que logró se dieran cuenta de otras cosas.
    Por lo que dices, te daría el consejo de plantarte firme y explicarles, que antes eras feliz, tal vez un poco más, que tenías futuro, amigos, parejas... que eras igual de guapa. Y si bajaste, fue porque querías, por ti. Tal vez necesitarías una conversación bastante seria y directa... Lo que costaría, no es fácil llegar y lanzarlo, pero mereces ser feliz, y ellos merecen saber que siempre fuiste feliz.
    Bueno, creo que encontrarás más personas que te comprenderán o al menos lo tratarán de hacer por aquí :)

    P.D. Fuera de comentario y casi insensible, ¡amo la cabecera de tu blog!

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  10. Gorda, flaca, rellenita, en los huesos... Pon todas las etiquetas de la sociedad y me importaran poco, tú siempre serás la misma Kyoko me he apoyado desde el principio, la misma que le encanta leer y comparte sus opiniones.

    A la sociedad le encanta etiquetar, destruyen a una persona con esas etiquetas y luego están preguntado ¿por qué? ¿por qué ahora es así? ¿por qué sufre tal enfermedad? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? Me gustaría decirte que hicieras caso omiso a los comentarios pero eso no funciona, lo mejor es hacerlos tuyos, ellos te dicen "la gorda" tú dices sí a mucho honor, ellos te dicen que "la gorda infeliz" tú dices "gorda pero muy feliz". No creo que pueda cambiar a la sociedad, ya me gustaría, pero al menos con el tiempo se darán cuenta de su error, porque he conocido gordos más felices que la modelo más flaca, la felicidad no se basa en el peso sino en la forma en que vivas ;)

    Me sucede un caso similar al tuyo, cuando era pequeña era delgada como fideo, comía lo que fuera y no engordaba pero al cumplir los 12 años empece a recoger lo cultivé y engordé. Desde entonces he estado en un sube y baje de peso por lo que me dice mi familia, y esto sólo ha logrado unas marcas irreparables en mi piel y una herida en mi autoestima que poco a poco va sanando. Bien, no soy flaca, no tengo el vientre plano ni unas piernas delgadas; soy gorda, GORDA y disfruto serlo, sí quiero adelgazar pero no haré nada otra vez que me marque de por vida, seguiré comiendo chucerías porque me gustan y haré ejercicio regularmente, me siento bien como soy.

    Así que, guapa, no estás sola en el barco, estás muy bien acompañada por lo que he leído en los comentarios.

    ¡Besos!

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  11. Mucho ánimo cielo y tranquila que aquí te queremos por ser tu misma!!!
    Muaaaaaaaaaaa.

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